martes, 30 de junio de 2009

El Bruto.


Los latidos de mi corazón resuenan por todo el vestíbulo. Un silencio frívolo baña el suelo de la entrada... Respiro hondo. La tensión de mis músculos agarrotan hasta el último poro de mi piel. Cierro los ojos e intento recordar el por qué de ésta situación. Hace ya tantos años que estoy aquí que no logro recordar como empezó todo...

Día tras día cruzo el metal de mis armas para ganarme un nuevo atardecer de vida... Se que cada estocada de mi adversari@ puede ser la última... Pero no puedo echarme atrás... El hedor de la sangre es el perfume de mi cuerpo. Y sé que el día que yo no mate, me habrán matado.

~Croac~

1 comentario:

Olatz dijo...

Que tràgic! Més que al bruto m'ha recordat a Gladiator!