jueves, 10 de septiembre de 2009

Reflexiones de las noches sin estrellas (2)

Estrello una taza de café contra la pared haciéndola explotar en mil pedazos...
Cada pedazo es un sueño roto que se hizo añicos en esos muros de conformismo y apatía.
Le grito al reflejo del espejo hasta desgarrarme las cuerdas vocales. Increpandome el silencio del pasado, las veces que enmudecí mi voz, haciendo que mis palabras fueran tragadas por las lágrimas.
Baño mis puños en sangre a base de golpes sin sentido. La rabia acumulada, la ira, toda esa maldad que hicieron aflorar en mi.
Corro hasta que mis piernas se rompen... Intentando llegar a esos momentos en que no fui capaz de huir y protegerme...

Y aun así no es suficiente...
¿Todo el dolor vivido a causa de qué?
El pez grande se come al pequeño... También influye en la moral, en tu entereza psicológica.
No puedes ser bueno en esta vida, si por desgracia así ocurre, te moldean a golpes, a ostia limpia, a puñaladas sin marca ni cicatriz visible...

"Además de feo, también soy mala persona"


Reflexiones de las noches sin estrellas.
De una rana que es cada vez más un sapo.

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