En la calle Concepción Arenal un hombre consultaba el listado de películas disponibles para alquilar. Esta noche no había fiesta con los amigos. Justamente al lado de la porteria que nos conscierne, el bar de rosa cerraba sus puertas a los borrachos habituales.Una falsa pero bonita tranquilidad invadía las luces de neón en las veredas. ¿Però que pasaría si subieramos al ático primera de uno de los immuebles? ¿Y si nos acercamos más concretamente a la terraza de dicho piso? ¿Acaso veríamos a 7 personas que se ahogan a carcajada limpia?
Las tertulias surgían de la nada. El sin sentido reinaba en la azotea. Conversas de todo tipo, desde la macroeconomia china hasta las tetas geométricas. Sobre la mesa, apenas 4 trozos de pizza eran visibles. Y alrededor un conjunto de risas acompañaban la melodía de esta noche psicodélica. Todo era diferente en el crepúsculo de la oscuridad coloreada. Las 7 personas se habian despojado de la pesadumbre rutinaria. Se habia desvanecido entre el jolgorio del momento. Todo era de colores...
Que curioso que transcurria el tiempo entonces... No existía ninguna ley. ¡El libre albedrio! ¡Anarquía temporal!. Las cabezas de nuestros protagonistas viajaban a velocidades diferentes.
Ahora en las calles subían las mismas personas que bajaban. Los ronquidos se volvian leimotivs...
Pero había una persona que no podía evitar pensar lo inevitable:
Sobre ellos las noches continuaban sin tener estrellas.
De una rana que se parece cada vez más a un sapo.
Desde las noches sin estrellas.
PD: lo que jode comer una pizza de maria (L)
PD 2: escrito desde el morado del mes ... improvisando como siempre, eso si.
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